Aprobada mediante Resolución No.1441-9 de Julio de 1998 Del Ministerio del Interior de Bogotá - Colombia.

     twitt1  you1face1

Video Prédica Semana Pasada

Agenda de Eventos CES

 
 
Alejandro Aracena

Alejandro Aracena

Salmos 51:17: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios".

El kintsugi es el antiguo arte japonés de reparar cerámica rota. Se utiliza polvo de oro mezclado con resina para reparar piezas fracturadas o rellenar las grietas. En lugar de esconder el arreglo, este arte saca belleza de algo roto.

En el Nuevo Testamento, la hospitalidad es un distintivo de la vida cristiana. Los Apóstoles y los primeros cristianos se caracterizaban por eso, compartían su tiempo, sus cosas y sus casas.

Nada es fácil en la relación de pareja, aun en las cristianas, cuando hablamos de comunicación. Tendemos a imponer mutuamente un monologo, el cual siempre se sobrecarga con cosas del pasado. Estas son unas sugerencias interesantes:

Después de haber estado casados doce años, mi esposa y yo estábamos desanimados por el vaivén emocional producido por esperanzas que crecían y se frustraban al intentar tener hijos. Los amigos, tal vez por mejor, trataron de “explicar” porque Dios no nos permitía tener hijos; “Dios te está protegiendo de algo malo, seguro serás un mal padre”. Fue triste escuchar eso, pues mi amigo sabía que mi madre había luchado conmigo y mi temperamento terrible.

Después, en Navidad de 1988, ¡nos enteramos de que esperábamos nuestro primer hijo! Y entonces, el miedo a fracasar me agobió. Tenía mucho miedo en ser un mal padre o que mi hijo fuera tan difícil como yo lo había sido

En agosto del año siguiente, Kathy se unió a la familia. Mientras atendían a mi esposa, mi hija lloraba en la incubadora. Le di la mano para consolarla, y sus finos deditos rodearon uno de los míos. En ese instante, el Espíritu Santo me quitó todas las dudas que me habían invadido, me mostró lo equivocado que estaban mis amigos y me confirmó cuánto amaría a esa pequeña y que bendición seria para nuestras vidas.

La viuda de Sarepta también tenía dudas. Su hijo había contraído una enfermedad mortal. Desesperada, clamó: “¿Has venido a mí para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo?” (1 Reyes 17:18). ¡Pero Dios tenía otros planes!

Nosotros servimos a Dios, el cual es más poderoso que las luchas que heredamos y cuyo deseo de perdonar, de amar y de solucionar la pérdida de comunión con Él no tiene límites.

El Señor está presente allí donde se esconden nuestros temores, esos miedos que nos acompañan desde niños, temor al fracaso, al compromiso a la vida adulta.

La vida es dura y a veces nos llenamos de miedo para afrontarla; sin embargo sabemos que todo tiene un propósito (II corintios 4:16 - 18) y que no estamos solos, Dios mismo te lleva de su mano, justo cuando crees que todo está perdido puedes refugiarte en su infinito amor que se manifiesta en nuestros momentos de debilidad y temores más intensos.

Jeremías 1:19 “Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.”

Adaptado

Nuestro Pan Diario

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7)

Cuando Dios escogió el polvo como materia prima para hacer al Hombre (Génesis 2:7), no tuvo que preocuparse de que se agotara. Según Hannah Holmes, autora de The Secret Life of Dust [La vida secreta del polvo], «entre mil y tres mil millones de toneladas de polvo del desierto ascienden al aire anualmente. Mil millones de toneladas llenarían catorce millones de vagones de un tren que rodearía seis veces el ecuador de la Tierra».