Aprobada mediante Resolución No.1441-9 de Julio de 1998 Del Ministerio del Interior de Bogotá - Colombia.

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Estamos viviendo en un mundo en donde la agresividad es “el pan de cada día”. Hay conflictos y problemas por doquier, porque las personas no quieren dar su brazo a torcer. Muchas veces los creyentes olvidamos las enseñanzas de Jesús y también caemos en el hecho de no dejarnos de nadie.

 

Si por un momento recordamos la vida del señor Jesús aquí en la tierra nos encontramos que se despojó de todos sus derechos y recibió las ofensas, pidiendo al Padre que perdonará a sus agresores porque no sabían lo que hacían.

¿Acaso el Señor Jesús no recibió el galardón más alto delante de su Padre? Usted y yo sabemos que él está sentado a la diestra de Dios con poder y autoridad.

Leí respecto de un agricultor cristiano que madrugó a su campo porque ya estaba lista la cosecha pero se llevó una gran sorpresa cuando vio a su vecino que le estaba robando parte de sus frutos. Su vecino tenía fama de violento y deshonesto. Y aunque el agricultor tenía todo el derecho de reclamarle, no dijo nada, sino que se puso a orar y se entró a su casa, dejándole a Dios su problema y pidiéndole que lo librara de todo pensamiento de venganza.

Después de unos días, un amigo que también había sembrado, al obtener muy buena cosecha, decidió llevarle al agricultor en mención el doble de lo que éste había perdido, y todo como un regalo.

Pasaron los días y tuvieron en su pueblo unas reuniones de evangelización, y para sorpresa de todos, el vecino deshonesto aceptó la invitación que le hiciera el agricultor a una de las reuniones. Esa tarde el predicador habló de Jacob, el ladrón y engañador que Dios trataba de llevar al arrepentimiento, que se relata en Génesis 32. De pronto el predicador guiado por el Espíritu de Dios, exclamó: ¡Hay un Jacob en la sala! Jacob, ¿dónde estás?

Aquél vecino se levantó bruscamente y respondió: ¡Aquí estoy! ¡Se llamaba Jacob!

Confrontado y convencido de su pecado, depositó su confianza en Jesús como su Señor y Salvador, siendo a partir de este momento un hombre nuevo, para alegría de nuestro amigo agricultor.

No paguéis a nadie mal por mal, procurad lo bueno delante de todos los hombres”. Rom 12:17.

Que enseñanza más hermosa para todos nosotros. Dios conoce todo y pronto dará respuestas a cada uno. Su bendición es más grande que cualquier actitud malsana y agresión con que nos traten.

No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” Rom. 12:21

Dios les bendiga,

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